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NOTICIAS

Que se pudran en la cárcel



Por Carolina González

Abogada del Área de Incidencia y Litigio Estratégico


“Y que se pudran en la cárcel”… Es una expresión que se escucha repetidamente en las conversaciones que se tienen a diario: hablando de los congresistas corruptos, de los ladrones de la esquina, de los maltratadores. Es fácil entender a qué se refiere, la gente le desea a las personas que cometen crímenes la peor de las suertes: ir a los establecimientos penitenciarios y pudrirse. No obstante, a diferencia de lo anterior, la ley y la jurisprudencia ha presentado a la pena y a la cárcel como uno de los pasos para que los criminales puedan salir rehabilitados para convivir en sociedad. Todo lo contrario a pudrirse. Es deber del Estado brindar las herramientas necesarias, como la educación y el trabajo, para que los internos cumplan debidamente su resocialización y así puedan aportar a la comunidad.